Düsseldorf, Alemania – 4 planes en época de mercadillos navideños

Empieza el invierno y ya se percibe el ambiente navideño con los cinco sentidos: el brillo de las luces y los villancicos; el frío en las mejillas y las cabezas cubiertas por gorros; el olor a castañas asadas y el sabor a chocolate caliente.

Si esto ya nos emociona en el sur de Europa, si nos dirigimos hacia países más céntricos, la Navidad se convierte en una experiencia en todas sus calles. Y de entre todos estos países representativos de este espíritu, la estrella es Alemania.

Düsseldorf es la segunda ciudad alemana que he visitado en pleno diciembre, engalanada de cálidos mercadillos, más conocidos como Weihnachtsmarkt. Las coloridas luces unidas al calor dulzón que desprenden tanto los puestos de crepes como los de vino caliente (Glühwein) convierten esta experiencia en algo adictivo. Una vez probado este espíritu navideño, si no lo tienes, la Navidad sabe a menos.

Además, la parte positiva de escoger Düsseldorf en estas fechas es su reducido tamaño, que permite recorrer los mercadillos a pie y con calma. Bañada por el Rin y cercana a otras grandes ciudades como Colonia, esta ciudad se convierte en una escapada perfecta de 4 o 5 días para vivir la Navidad alemana.

Para ayudarte a priorizar entre tantas atracciones, aquí comparto la lista de los 4 planes que hacer por la zona en época de mercadillos navideños. Vamos allá ¡Ho, ho, ho! 🎅🏻🤶🏻

1. Ruta de mercadillos navideños (weihnachtsmarkt)

Obvio, este debe ser el punto número uno de tu ruta navideña. La ciudad de Düsseldorf cuenta con 7 diferentes mercadillos, muy cercanos entre ellos y todos distribuidos por el Altstadt o ciudad vieja. Cada uno tiene una temática diferente e ir recorriéndolos se convierte en la mejor forma de visitar el casco histórico de Düsseldorf.

Aquí tienes un mapa con la distribución de los 7 weihnachtsmarkt y de las principales atracciones de la ciudad en estas fechas: desde la enorme pista de hielo que colocan en Corneliusplatz hasta la gran noria de Burgplatz.

El mercadillo de los ángeles (Engelchen Markt), el de las artesanías (Handwerker Markt), el de las estrellas (Sternchen Markt), el de los cuentos de hadas (Märchen Markt)… Todos y cada uno de ellos tienen su seña identitaria, aunque tanto el ambiente como la mayoría de los productos son muy similares.

Si puedes, visítalos de noche y de día. Sé que es Alemania y hace un frío de justicia, pero no es nada que no pueda contrarrestar un glühwein calentito y ¡merece la pena!

2. Saborea la Alemania más navideña

Pasear por los mercadillos sin caer en la tentación de probar sus platos más tradicionales es prácticamente imposible. En los días que pasamos por allí decidimos alimentarnos como las personas locales, disfrutando al máximo del ambiente de sus calles. Aun así, ellos están claramente más acostumbrados al frío que nosotros y varios días tuvimos que refugiarnos en restaurantes cercanos para recuperar el calor.

Aquí va una lista de los platos que pudimos probar y que repetiríamos sin dudar:

  • Weiner Schnitzel.

El conocido escalope vienés es un plato de carne empanada, que suele venir con una guarnición de patatas. Nosotros lo comimos en la cervecería artesanal Im Goldenen Ring en la Burgplatz de Düsseldorf (también probamos aquí las cervezas Kolsch y Alt, de las que hablo al final!)

  • Combinado de codillo, patatas y wurst.

Este combinado lo pedimos en la taberna Zum Pfaffen Brauereiausschank en Colonia. Este típico local del centro además tiene una norma: si tu cerveza está vacía, te la cambian automáticamente por una llena. Por eso, ojo, que en un determinado momento pierdes la cuenta, pero al pagar tu cartera lo va a notar.

¡Truco! Tapa tu vaso vacío con el posavasos, así evitarás que continúen reponiéndote la bebida.

  • Currywurst callejera

Delicioso manjar, pero con el frío que hacía tuvimos que comerlas lo más rápido posible para no congelarnos. Estas salchichas las cortan en pedacitos y las bañan en salsa de curry.

Nosotros decidimos acompañarlas con una ración de patatas con varias salsas. Contra las bajas temperaturas. ¡comida rápida callejera!

  • Dulces alemanes: crepes y frutas chocolateadas

De entre los dulces que encontramos en los weihnachtsmarkt mi gran destacado fue el pincho de frutas bañadas en chocolate. No son precisamente baratos, pero repetiría uno de fresas ya mismo.

Aunque bueno, tampoco que diría que no a uno de esos crepes de Nutella recién hechos…

  • Extra: cervezas Kolsch y Alt

He de reconocer que no soy la mayor fan de la cerveza, pero la historia de enemistad entre estas dos se mereció que las probara. Por lo visto, Colonia y Düsseldorf compiten entre sus cervezas artesanas y, como visitante, debes posicionarte. La Kolst, variedad de Colonia, es una cerveza rubia, mientras que la Altbier, procedente de Düsseldorf, es cerveza negra. Sintiéndolo mucho por Düsseldorf, yo debo decantarme por la rubia, ya que detesto la cerveza negra, pero es tu turno de tomar partido… ¡probando ambas!

3. Visita de un día a Köln (Colonia)

Aunque la catedral de Colonia en sí misma merece una visita, en época navideña resulta imprescindible. La ciudad de Colonia está abarrotada de mercadillos navideños, repartidos por todo su centro. Nosotros, que en esta ocasión teníamos guías locales, pudimos ver algunos de los más representativos, pero también algunos de los más curiosos.

Los más populares son los de las calles que rodean la catedral. Estos weihnachtsmarkt, con grandes pórticos que marcan la entrada de los mercadillos, se convierten en una postal muy característica, con la catedral de fondo.

A medida que te vas alejando de la zona más céntrica, aparecen mercadillos más pequeños y, algunos de ellos, con algunas características especiales. Un claro ejemplo sería Markt der Engel (mercado de los ángeles), donde si vas de noche puedes contemplar las estrellas de luces por todo el paseo de árboles que lo recubre.

Por otro lado, nuestros guías nos llevaron al curioso mercadillo gay de la calle peatonal entre Hahnenstrasse and Schaafenstrasse, más conocido como Heavenue. A lo largo de esta colorida calle, la música de un carácter más pop y comercial diferencia a este mercadillo de los más tradicionales.

¡Truco! Para ir a Colonia, desde Düsseldorf, lo más conveniente es comprar un “Tagesticket (Ticket de un día). Con ese billete pueden viajar hasta 5 personas por solo 36,40€ (precio de diciembre 2018) y es válido para trayectos en Colonia, en Düsseldorf, así como para viajes entre ambas ciudades. De esta forma sale mucho más barato que comprando ida y vuelta (Düsseldorf-Köln) y puedes usar transporte público en ambas ciudades todo el día.

4. Paseos con perspectivas diferentes de Düsseldorf

Llegará el momento en que ya hayas visitado -incluso varias veces- los mercadillos navideños y que necesites un poco de calma y tranquilidad paseando por lugares menos colapsados de la ciudad. Para cuando ese momento llegue yo te propongo dos zonas con perspectivas diferentes de la ciudad.

Konigsalle, la milla de oro

La que se erige como la Quinta Avenida de Düsseldorf, con sus tiendas de lujo a ambos lados del canal que la recorre, queda cubierta cúpulas de luces en estas fechas.

Si quieres alejarte un poco del bullicio y darte un paseo viendo la ostentosidad de los escaparates de las grandes marcas, Königsalle es tu avenida.

Rheinpromenade, fluye con el Rin

Otra opción de paseo, acompañando a un canal de agua un poco más ancho, sería el Rheinpromenade. Este paseo discurre entre una fila de bajas casas de colores y el ancho Rin, con la gran noria navideña de fondo.

Nosotros escogimos un día de lluvia para pasearla y, decidimos culminar el recorrido subiendo a la alta Rheinturn, la torre con las mejores vistas panorámicas de la ciudad. Así, a vista de pájaro, veíamos la lluvia caer sobre Düsseldorf, hasta que nos cubrieron las nubes.

Frohe Weihnachten!

Hasta aquí las 4 claves de una ruta navideña por Düsseldorf y alrededores. Si tuvieras algún día más, podrías acercarte a otras ciudades cercanas, como Bönn (antigua capital de la Alemania occidental) o hacer una visita a lugares más apartados de la ciudad, como el Palacio de Benrath.

Eso sí, si estás en Düsseldorf en época de mercadillos, mi consejo es que te dejes llevar por su ambiente y los visites con calma. Bebe mucho glühwein, mézclate con locales y extranjeros y disfruta del espítitu de la Navidad. Al fin y al cabo, ten en cuenta que si no lo aprovechas, ¡tendrás que esperar todo un año!

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